CAPÍTULO 2

CAPÍTULO 2
Todo el mundo se echa las manos a la cabeza por lo que acaba de suceder. Los reporteros gráficos, que no tienen ningún tipo de escrúpulo, no dudan en acercarse al accidentado automóvil para tomar unas fotos de la pareja. 
Sin duda eso será un bombazo, ya adornaran la historia para justificar las fotos que han tomado, aunque ellos suelen usar siempre la misma excusa para justificar todo lo que hacen y dicen. 
"Somos periodistas." 
La familia de los recién casados se enfrentan a ellos una vez más y les reprochan su actitud, pero los periodistas usan su típica excusa. 
—Es nuestro trabajo y esto es de interés periodístico.
—¿Interés periodístico fotografiar a dos personas malheridas que acaban de sufrir un accidente? —se enfrentan el padre de Serena a los chicos de la prensa. —¿Quieren algo de interés periodístico pues tomen una fotografía a esto? —dice el hombre enseñando a los reporteros un puño que amenaza con estrellarse contra el rostro de varios de aquellos mientras las lágrimas comienzan a asomar en sus ojos oscuros. 
—Tranquilo. No les des a estos individuos lo que quieren. Usan y manipulan cualquier cosa para darle la vuelta y hacer creer al mundo lo que no es cierto. —le dice su consuegro. —Si por mi fuera yo también les daría una patada en sus mentirosos traseros pero tenemos que controlarnos. Nuestros hijos son lo más importante ahora. —dice el padre del novio apartando de mala gana a los pesados periodistas.
Algunos familiares de los contrayentes llaman por teléfono a la policía y a dos ambulancias para que se lleven a los heridos. La mayoría de los familiares de la pareja lloran preocupados por la salud de los recién casados, otros tratan de mantener la compostura al menos por fuera aunque por dentro sienten deseos de derrumbarse. Pero eso es algo que no pueden permitirse.
Los compañeros de banda de Joakim, con los ojos vidriosos por la tristeza que les embarga al ver a su amigo en ese estado, esperan por la ambulancia para ir corriendo al hospital. Todos se conocen desde hace años y entre todos se ha forjado una gran y fuerte amistad. 
La policía y las ambulancias no tardan en presentarse en el lugar de los hechos. Los automóviles sanitarios se llevan a la pareja y mientras los suben a la ambulancia, la pareja sin recuperar del todo la conciencia pronuncian el nombre de su pareja. 
—Serena. 
—Joakim. 
Joakim y Serena, insconcientes reviven los minutos anteriores y posteriores a su boda. Del accidente nadan recuerdan, al menos no en ese momento.
Aquella fue una boda tan esperada y deseada. Una unión que jamás creyeron que pudiera llevarse a cabo. 
Desde sus respectivos estados de semiinsconciencia, las memorias de ambos retroceden en el tiempo. 
Cinco años atrás... 
Estocolmo, 1986


—Joakim, cariño Una carta de la discográfica.. —dice una mujer de cabello rojizo y piel pálida agitando una carta y dirigiéndose hacia su hijo Joakim, un muchacho joven de cabellera rubia aleonada y ojos claros. —¡Ábrela, ábrela! Tengo la sensación que es una buena noticia. 

Él la sonríe. 
El cantante abre la carta con el sello de la discográfica sueca con la que han grabado su primer álbum con cuidado para no estropear su contenido. Cuando lee lo que la misiva dice el rostro del chico de pelo largo se ilumina. 
Instantes después feliz toma a su madre y da vueltas con ella.
—¡Somos disco de oro, madre, disco de oro! 
La madre de Joakim sonríe dichosa. 
—Lo sabía, cariño. Sabía que vuestro talento iba a sobresalir tarde o temprano. —dice ella abrazando a su hijo pequeño cuando este la deja en el suelo. O
—Lo sé mama, tú siempre has confíado en nosotros, siempre has apoyado a tus hijos en lo que queríamos hacer. 
—Sí, mi niño lindo. Siempre apoyaré el talento. Y tú lo tienes, todos los miembros de la banda de la banda lo tenéis, pero tú, mi amor, tu talento, tu voz esa voz increíble y potente que tienes pero a la vez tan suave y dulce...Haces sentir cosas a la gente cada vez que cantas, tus canciones son hermosas, además eres tan guapo...Lo tienes todo en tu mano para triunfar y lo has logrado. ¿El resto del grupo sabe que sois disco de oro? —pregunta su progenitora.
—Supongo que nos habrán enviado carta a todos comunicando esta gran noticia. —responde el joven de cabello rizado.
—Vamos a organizar una pequeña fiesta para celebrarlo con todos los miembros de la banda y los amigos y familiares más cercanos. No una fiesta demasiado grande, algo sencillo para celebrar esta gran noticia.
—¡Me parece fantástico mamá! Eres la mejor. —asegura el joven dándole besos a la mujer que lo trajo al mundo hace veinte años. 
Minutos después el teléfono en casa de los Larsson suena y Joakim atiende la llamada.
—Sí, amigo. ¡Es fantástico ser disco de oro! —responde el sueco con una gran sonrisa surcando su rostro.
Su amigo John sonríe feliz desde el otro lado del teléfono. Aquello era algo por lo que tanto habían soñado, no tanto el disco de Oro que está genial, sino el hecho de dar a conocer su música a la gente.
—Nosotros solo hacemos música y tratamos de que la gente la conozca pero esto es increíble. —responde el amigo de Joakim que está igual de feliz.
—Mi madre quiere organizar una pequeña fiesta aquí en casa para celebrarlo así que estáis todos invitados porque este es un logro de todos.
Desde el otro lado del teléfono su amigo sonríe.
—¡Por supuesto! Esto hay que celebrarlo por todo lo alto.
Corpus Cristhie, Texas, Estados Unidos.





—Esto es insultante. —comenta una dama de unos cincuenta años y rasgos latinos al ver unas portadas de revistas. 
—¿Qué pasa cariño? —desea saber su marido cuando llega junto a ella después de coger una cerveza del frigorífico. 
—Estos malditos periodistas se están pasando en sus "informaciones". No les basta con mentir y poner en duda el talento de nuestra hija, además no pueden disimular lo racistas y de paso lo machistas que son. 
Cuando el marido de la mujer lee los titulares de la prensa hablando de su hija Serena, que comienza a ser una cantante muy conocida en el país, se indigna. 
—¡Cerdos! 
El matrimonio acuerda no mostrar a su hija lo que los periodistas dicen de ella para que no se sienta dolida por esos comentarios.
La joven está ocupada en esos momentos leyendo las cartas de algunos admiradores que su discográfica se encarga de hacerle llegar.
—¡Qué dulce eres! —dice la joven conmovida por las cariñosas palabras que una joven fan de quince años le dedica en esa hermosa carta que sostiene entre sus manos.
Esa es una de las mejores cosas que tiene su profesión, el cariño de la gente que la sigue. Lo peor que tiene la fama es algunas personas aprovechadas y mentirosas y la prensa. Bueno, no toda la prensa, pero sí una gran parte de ella, un tipo de prensa en especial. Aunque sus padres le ocultan todo lo que esos pseudoperiodistas dicen de ella y de su éxito, Serena sabe lo que dicen de ella, su racismo patente y su machismo. Insinuando lo más bajo, lo más típico, preguntando con cuantos hombres importantes se rumorea que se habrá acostado para llegar donde está. No escriben las cosas de forma tan evidente, siempre intentan disimular un poco y hablan de rumores, de cosas que se dicen, pero en realidad son ellos los que las cuentan. Tal vez ni siquiera lo piensan, pero tienen que poner esos titulares escandalosos y manipuladores para lavar los cerebros de la gente. Para despreciar su talento y proteger y ensalzar el talento de los artistas estadounidenses blancos que es lo que les interesa en verdad. 
Algunos de ellos, la mayoría en realidad, tan solo lo hacen por dinero, pero algunos de ellos lo hacen también porque son unos racistas.
Cuando Serena se asoma a la ventana de su habitación de Corpus Cristhi ve a unos periodistas escondiéndose para no ser vistos y así poder fotografiarla sin que se dé cuenta.
—¿Cómo demonios se han enterado de dónde vivo?
Nueva York 1991
Las ambulancias llegan con un miembro de la pareja en cada una de ellas y enseguida son traslados a urgencias. Los golpes que ambos tienen en la cabeza parecen ser graves.
Los familiares y amigos de los novios llegan minutos después al centro de salud y lo primero que hacen es preguntar en admisión por la pareja. Todos están muy nerviosos y desesperados.
Los padres de ambos lloran sin consuelo ignorando como están sus hijos y que es lo que va a pasar con ellos. 
Los médicos entretanto atienden al nuevo matrimonio. El golpe de la cabeza ha sido muy fuerte, aunque cualquier golpe en la cabeza debe ser atendido por muy leve que sea.
Los médicos hacen pruebas a ambos para comprobar el estado de sus cabezas y de sus cerebros. Deben ser muy cuidadosos porque cualquier cosa que se les pase por alto puede marcar la diferencia entre que ambos se restablezcan o no.
Las horas de pruebas a los dos heridos se hacen interminables para sus allegados. Los nervios y la tensión se acumulan y las madres de ambos sufren un colapso desmayándose por lo que deben ser atendidas por los médicos.
Mientras tanto, lejos de allí, la persona que provocó el accidente planea salir del país después de cumplir con su misión. Antes de salir de su apartamento y deshacerse del coche y todo lo que le pueda incriminar hace una llamada de teléfono.
—Hecho. —le dice a alguien al otro lado del teléfono. 

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